Problemas digestivos y trastornos alimentarios: ¿qué fue primero?

Los problemas digestivos no se resuelven con «menos estrés y ya está» y los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son mucho más que “un problema con la comida”. Las consecuencias de los TCA no son solo mentales, sino también físicas a diferentes niveles incluido el gastrointestinal. 

¿Alguna vez te has preguntado cómo los TCA pueden desencadenar síntomas/problemas digestivos como el dolor abdominal, el estreñimiento o incluso problemas más serios? En este blog, exploraremos por qué los problemas digestivos suelen acompañar a los TCA.

Antes que nada,  es importante destacar que los TCAs pueden ocurrir durante, antes o después de los síntomas GI. Algunos síntomas pueden ser plenitud postprandial, distensión abdominal, hinchazón, saciedad temprana, dolor abdominal, náuseas, estreñimiento, acidez estomacal y gastritis. (1,3)

Las personas que tienen patologías digestivas son más probables de padecer trastornos de conducta alimentaria, especialmente aquellas personas con síndrome de colon irritable. Los síntomas de ambos suelen acompañarse habitualmente, sin embargo, aún no se sabe si los problemas digestivos son manifestaciones del TCA o consecuencias de la malnutrición provocada por el TCA.

Los TCAs son una causa muy importante de muerte y pueden ir acompañados por autolesiones o incluso el suicidio, por lo tanto, es muy importante tener en cuenta los trastornos alimentarios cuando se traten patologías digestivas. Aquí entra la importancia de llevar siempre un abordaje integral en la consulta de nutrición. Muchas veces se intenta trabajar con el/la paciente solamente abordando el sistema digestivo, sin abordar todo lo que lo rodea como sería la conducta alimentaria. 

¿Por qué se superponen los trastornos digestivos con los de la conducta alimentaria?

Los TCAs pueden tanto causar como empeorar problemas gastrointestinales, incluídos algunos tipos de alergias; además una vez que se desarrolla el TCA, puede resultar difícil diferenciar entre síntomas GI individuales vs causados por hábitos alimenticios trastornados.

De hecho, hay evidencia de que la microbiota gastrointestinal podría participar en el inicio y progreso de la anorexia nerviosa, afectando el eje cerebro-intestino, afectando señales de hambre y saciedad. La restricción crónica podría contribuir en la disbiosis; aunque aún falta mucho por investigar.

Te preguntarás, ¿cómo un TCA puede desencadenar problemas digestivos?

Resulta que muchos trastornos de la conducta pueden causar disfunción gastrointestinal por restricciones, atracones o pérdida de peso. Al limitar nutrientes esenciales, varias funciones del sistema digestivo se ven afectadas, dando lugar a síntomas o patologías.

Y también pueden surgir en el período de recuperación de un TCA, debido a que el cuerpo se tiene que volver a acostumbrar a tomar una dieta normal. 

Algunos comportamientos, como el vómito inducido, abuso de laxantes o la restricción pueden afectar el movimiento de los intestinos, es decir, su motilidad, consecutivamente reforzando síntomas de TCAs como la pérdida de apetito, vómito autoinducido, estreñimiento, inflamación o disfagia.

La desnutrición también provoca cambios metabólicos y desequilibrios electrolíticos, afectando la motilidad, el tránsito y el vaciamiento intestinal. (2)

Eso sí, en estos artículos no se consideran otros factores posiblemente desencadenantes o que exacerbantes de los síntomas, como el estrés, la ansiedad, adicciones, etc, que pueden tener efectos tanto sobre el TCA como la patología digestiva.

Take home message…

Para que te lleves lo más importante de este blog, vamos a resumir un poquito lo que has leído hasta ahora con los siguientes puntos: 

  1. La relación entre los TCA y las patologías digestivas es compleja y bidireccional.
  2. Los TCA no solo afectan la salud mental, sino también la física, con impactos considerables en el sistema gastrointestinal.
  3. La sintomatología digestiva comúnmente observada en personas con TCA, puede ser tanto una consecuencia directa de los hábitos alimenticios alterados como una manifestación de la desnutrición asociada. Además, algunos comportamientos propios de los TCA comprometen aún más la función gastrointestinal.

Es esencial que los profesionales de la salud tengan en cuenta estas interrelaciones al tratar tanto los TCA como los problemas digestivos, ya que su coexistencia puede complicar el diagnóstico y el tratamiento de ambas condiciones. 

En consultas trabajamos con un enfoque integral abordando de forma paralela siempre ambos campos: el mental y el físico. Puedes entrar en este enlace para mirar las diferentes opciones que tienes para que empecemos a trabajar juntas (nos podemos ver online o presencial en Barcelona). 

Si tienes dudas puedes agendar conmigo una llamada gratuita de 20 minutos escribiéndome al número 613 145 701. 

Espero que te haya servido mucho este blog y si tienes cualquier pregunta u aportación, te leo por comentarios. 

Bibliografía 

  1. Hedrick, T. (2022). The Overlap Between Eating Disorders and Gastrointestinal Disorders. PRACTICAL GASTROENTEROLOGY, 224.
  2. Santonicola, A., Gagliardi, M., Guarino, M. P. L., Siniscalchi, M., Ciacci, C., & Iovino, P. (2019). Eating Disorders and Gastrointestinal Diseases. Nutrients, 11(12), 3038. https://doi.org/10.3390/nu11123038 
  3. Sato, Y., & Fukudo, S. (2015). Gastrointestinal symptoms and disorders in patients with eating disorders. Clinical Journal of Gastroenterology, 8(5), 255–263. https://doi.org/10.1007/s12328-015-0611-x 

Entrada de blog en colaboración con Rofayda Bakkali, estudiante de primero de medicina.

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