También se conoce este concepto como “madre almendra” en español. No soy muy fan de usar esto de forma tan “directa” porque al final cuando hablamos de una madre “almendra” nos estamos refiriendo de alguna manera a una mujer que ha pasado toda su vida controlada por un trastorno alimentario.
Una “madre almendra” es aquella madre que está obsesionada con su peso pero también con el peso de sus hijos/as. También es esa madre que esconderá las galletas en la cocina, que no comprará chocolate entre semana pero si podrán comer media onza el sábado por la tarde. Además será esa madre que pondrá el valor de sus hijas según el cuerpo que tenga: si tiene una hija delgada, siente que ha ganado como madre. Lo peor que le puede pasar a sus hijas: que coman dulce, que coman “mucho”, que engorden, que se “vean gordas” y que no se controlen con la comida.
No se busca culpabilizar a las madres, se trata de señalizar la violencia sistémica basada en el peso-centrismo y miedo a engordar (gordofobia) que sufren todas las mujeres desde edades muy tempranas. De generación en generación, se va traspasando la normalización de esta violencia que consta en esa búsqueda del cuerpo delgado y pequeño como “único cuerpo valioso y saludable”.
Un ejemplo público muy claro: las Hadid
Si estás en el mundo de TikTok puede que ya te hayan saltado estos vídeos y estés al corriente. Todo empezó a través de Yolanda Hadid, madre de Bella Hadid y Gigi Hadid, después de que unos vídeos se volvieran virales. Estos vídeos recopilan momentos de la participación de Yolanda en el programa The Real Housewives of Beverly Hills, donde se la veía describiendo el cuerpo de Gigi como «grande y voluminoso» y quejándose de que «come como un hombre».
Por poner un ejemplo, en un episodio sobre el cumpleaños de Gigi, Yolanda le dice a su hija adolescente que solo puede «portarse mal una noche» y que luego tiene que «volver a su dieta», antes de permitirle tomar un único trozo de tarta. Sin embargo, lo más llamativo es una escena en la que Gigi llama a su madre quejándose de sentirse «muy débil» después de haber comido solo «media almendra» en todo el día. La respuesta de su madre fue: «Toma un par de almendras y mastícalas muy bien».
Este término se origina en el hecho de que las almendras son consideradas una opción saludable para picar entre horas, y las «madres almendras» podrían recomendar y ofrecer almendras siempre como opción de «snack». Todo esto las “madres almendras” lo hacen demonizando el comer suficiente, comer variado, comer desde placer y comer saciando el hambre.
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