SOP (o SOMP): entendiendo el síndrome y cómo acompañarlo desde la nutrición

El síndrome del ovario poliquístico (SOP) ahora llamado SOMP (síndrome ovárico metabólico poliendocrino), es uno de los trastornos endocrinos más frecuentes en mujeres en edad reproductiva. 

Esto se trata de una condición compleja, marcada por alteraciones tanto hormonales como metabólicas, que puede afectar al ciclo menstrual, a la fertilidad y a la salud general.

El antiguo SOP pasa a llamarse síndrome ovárico metabólico poliendocrino para reflejar que no es solo un problema ginecológico. La sigla SOP lleva décadas presente en consultas médicas, guías clínicas y redes sociales, por lo que seguirá coexistiendo durante años con la nueva nomenclatura. El consorcio internacional responsable del cambio contempla una implementación gradual hasta 2028. 

**Este blog fue redactado antes de esta actualización mencionada. Publicaremos más adelante información actualizada con los nuevos estudios y nuestra visión como dietista nutricionista y estudiante de medicina.*

Hechas estas aclaraciones, os compartimos el siguiente artículo que esperamos que os ayude a resolver ciertas dudas. Os leemos por comentarios.

¿Qué es el SOP?

Como ocurre con otros síndromes, el SOP no se define por un solo síntoma, sino por una combinación de signos clínicos y hormonales. Los más característicos son:

  • Hiperandrogenismo, es decir, un exceso de hormonas androgénicas (mal llamadas “masculinas”).
  • Disfunción ovulatoria, que suele manifestarse como ciclos menstruales irregulares.
  • Ovarios poliquísticos, visibles mediante ecografía (1,2,3).

En función de cómo se combinen estos síntomas, hasta ahora se han distinguido dos tipos principales:

  • SOP clásico o tipo 1, en el que están presentes el hiperandrogenismo, la disfunción ovulatoria y los ovarios poliquísticos.
  • SOP no clásico o tipo 2, que presenta solo algunos de estos criterios, junto con desequilibrios hormonales más leves.

Además, se estima que alrededor del 75 % de las mujeres con SOP presentan resistencia a la insulina, lo que dificulta la correcta absorción de glucosa, eleva los niveles de insulina y altera el metabolismo de los lípidos. Esta resistencia a la insulina se asocia a un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y a disfunción de las células beta del páncreas (2).

Respecto al diagnóstico que se ha realizado hasta ahora del SOP

El diagnóstico del SOP se basa en los criterios de Rotterdam, que exigen la presencia de al menos dos de los siguientes tres elementos:

  • Oligo‑ovulación o anovulación 
  • Hiperandrogenismo clínico o bioquímico
  • Ovarios poliquísticos en la ecografía

Además, es imprescindible descartar otras posibles causas que puedan explicar los síntomas (1,3).

El papel de la alimentación en el SOP

En muchos trastornos ginecológicos que afectan al ciclo menstrual, incluido el SOP, el tratamiento farmacológico más utilizado suele ser el de los anticonceptivos orales combinados. Sin embargo, aunque la alimentación no constituye una cura, sí puede convertirse en una herramienta clave para mejorar los síntomas y la calidad de vida.

En esta parte del blog vamos a centrarnos en qué tipo de dieta o alimentos pueden ser útiles para acompañar el tratamiento médico.

¿Qué tipo de dieta se recomienda?

Varios estudios sugieren una distribución aproximada de 40 % de carbohidratos, 30 % de grasas y 30 % de proteínas, priorizando:

  • Cereales integrales
  • Proteínas magras
  • Grasas saludables (2,4,5)

Una vez más, la dieta mediterránea destaca como una opción especialmente beneficiosa. Su alto contenido en fibra, grasas monoinsaturadas y antioxidantes, presentes en alimentos como espinacas, frutos rojos, tomates, pimientos o el té verde, contribuye a reducir la inflamación y se asocia con mejores resultados metabólicos y reproductivos en mujeres con SOP (2,6).

Por otro lado, una alimentación basada en alimentos de bajo índice glucémico, como bayas, manzanas, verduras sin almidón y cereales integrales, ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina, reducir la inflamación y favorecer un mejor equilibrio hormonal (6).

Cuando está indicado, incluso una pérdida de peso modesta puede generar mejoras significativas en los síntomas del SOP (7,8). Pero no tendríamos que centrarlo como el foco más importante en este tipo de diagnóstico. Caemos muy rápido en “recetar” la pérdida de peso, pero el objetivo es conseguir cambios sostenibles y que sean saludables y flexibles a lo largo de los años para ti. Aquí si merece la pena invertir energía, tiempo y dinero. 

Algunos suplementos han mostrado beneficios potenciales en mujeres con SOP, muchos de los cuales se pueden obtener tanto a través de la suplementación como de la dieta. Por ejemplo:

  • Omega‑3: aceite de linaza y pescados grasos
  • Inositol: legumbres, frutos secos y frutas cítricas
  • Vitamina D: leches (lácteas o vegetales) fortificadas y huevos

Algunos alimentos que reúnen muchas de las características descritas son:

  • Granos integrales (avena, arroz integral, quinoa)
  • Legumbres
  • Frutas y verduras
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Frutos secos, especialmente nueces y almendras
  • Semillas como linaza y chía
  • Pescados grasos como salmón, sardinas y caballa

En cuanto a fuentes de proteínas, destacan el pescado, las aves, los huevos y las proteínas vegetales como frijoles, lentejas o tofu.

Resumiendo un poco todo lo compartido

Como hemos visto, aunque la alimentación no “cura” el síndrome del ovario poliquístico, sí puede desempeñar un papel muy importante en el manejo de sus síntomas. 

Seguir una dieta equilibrada, rica en fibra, con alimentos de bajo índice glucémico y grasas saludables, ayuda a regular la insulina, reducir la inflamación y favorecer el equilibrio hormonal, convirtiéndose en un apoyo esencial junto al tratamiento médico.

Si has llegado hasta aquí, es posible que este tema no sea solo información teórica para ti, sino algo que estás viviendo en tu propio cuerpo. El SOP/SOMP puede generar muchas dudas, frustración y sensación de descontrol, especialmente cuando los mensajes que recibimos son contradictorios o demasiado simplificados.

Desde la nutrición, el acompañamiento no consiste en darte una dieta cerrada, sino en ayudarte a entender qué está pasando en tu caso concreto y qué estrategias pueden ayudarte a mejorar tus síntomas sin añadir más carga mental ni rigidez. 

Cada mujer vive el SOP de forma distinta, y por eso el abordaje también tiene que ser individualizado.

Si sientes que necesitas apoyo para integrar todo esto en tu día a día —desde la alimentación hasta los hábitos, el descanso o la relación con tu cuerpo—, puedo acompañarte en ese proceso como dietista-nutricionista. El objetivo no es hacerlo perfecto, sino hacerlo más llevadero, sostenible y adaptado a ti.

Blog en colaboración con Rofayda Bakkali, estudiante de Medicina.

Bibliografía

  1. Choi, Y., Kang, K., Je, M., Lee, Y., & Kim, Y. (2025). The Influence of Dietary Patterns on Polycystic Ovary Syndrome Management in Women: A Review of Randomized Controlled Trials with and Without an Isocaloric Dietary Design. Nutrients, 17. https://doi.org/10.3390/nu17040674. 
  2. Di Lorenzo, M., Cacciapuoti, N., Lonardo, M., Nasti, G., Gautiero, C., Belfiore, A., Guida, B., & Chiurazzi, M. (2023). Pathophysiology and Nutritional Approaches in Polycystic Ovary Syndrome (PCOS): A Comprehensive Review. Current Nutrition Reports, 12, 527 – 544. https://doi.org/10.1007/s13668-023-00479-8. 
  3. Shang, Y., Zhou, H., He, R., & Lu, W. (2021). Dietary Modification for Reproductive Health in Women With Polycystic Ovary Syndrome: A Systematic Review and Meta-Analysis. Frontiers in Endocrinology, 12. https://doi.org/10.3389/fendo.2021.735954.
  4. Shahid, R., , I., , M., Awan, K., Iqbal, M., Munir, H., & Saeed, I. (2022). Diet and lifestyle modifications for effective management of polycystic ovarian syndrome (PCOS).. Journal of food biochemistry, e14117 . https://doi.org/10.1111/jfbc.14117. 
  5. Gautam, R., Maan, P., Jyoti, A., Kumar, A., Malhotra, N., & Arora, T. (2025). The Role of Lifestyle Interventions in PCOS Management: A Systematic Review. Nutrients, 17. https://doi.org/10.3390/nu17020310.
  6. Kazemi, M., Hadi, A., Pierson, R., Lujan, M., Zello, G., & Chilibeck, P. (2020). Effects of Dietary Glycemic Index and Glycemic Load on Cardiometabolic and Reproductive Profiles in Women with Polycystic Ovary Syndrome: A Systematic Review and Meta-analysis of Randomized Controlled Trials.. Advances in nutrition. https://doi.org/10.1093/advances/nmaa092. 
  7. Paris, V., Solon-Biet, S., , A., Edwards, M., Desai, R., Tedla, N., Cox, M., Ledger, W., Gilchrist, R., Simpson, S., Handelsman, D., & Walters, K. (2020). Defining the impact of dietary macronutrient balance on PCOS traits. Nature Communications, 11. https://doi.org/10.1038/s41467-020-19003-5. 
  8. Shang, Y., Zhou, H., Hu, M., & Feng, H. (2020). Effect of Diet on Insulin Resistance in Polycystic Ovary Syndrome.. The Journal of clinical endocrinology and metabolism. https://doi.org/10.1210/clinem/dgaa425

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