El Ramadán es un mes sagrado para las personas que practican el Islam ya que el ayuno en este mes es uno de los pilares de esta religión. Es un mes en el que se lleva acabo un ayuno, no se come ni se bebe nada, desde el amanecer hasta el atardecer. El objetivo de estos días es re-conectar con la fe, la compasión, la paciencia, la humildad y la solidaridad.
Es un mes en el que la comida cobra un papel muy importante ya que la mayoría de reuniones con seres queridos se da en el iftar (la comida del atardecer con la que se rompe el ayuno). También hay muchas reuniones con personas que llevamos tiempo sin ver, te invitan a casa los vecinos, amigos, familiares…
También cobra mucha importancia la alimentación por el hecho de que se hace un ayuno de varias horas, entre 16 y 20horas según la localización de las personas (nos guiamos con las horas del sol para conocer cuantas horas de ayuno se van a realizar).
Es muy común que aparezcan atracones de comida en el iftar por la ansiedad que puede generar en ciertas personas el hecho de haber pasado tantas horas sin comer ni beber nada. Esto es, pensando que tienen que comer todo lo que se les venga por delante porque de nuevo mañana toca ayunar.
Pequeño inciso: si tu salud física y/o tu salud mental no te permiten hacer el ayuno durante el mes de Ramadán es muy válido que te abstengas y no lo hagas. Pasa igual con aquellas personas que tengan que tomar medicamentos a lo largo del día junto a la comida, personas hospitalizadas que no puedan estar mucho tiempo en ayunas, personas con diabetes que tengan descompensaciones de glucosa importantes…

Es importante entender que los atracones de comida aparecen por ese miedo a saber que aunque mañana la comida está ahí, tu no podrás comerla. Entonces aquí llega la importancia de recordar el porqué del ayuno, desde donde lo estamos haciendo y para que.